El astigmatismo puede ser auto-inducido

La falta de información sobre algunos hábitos que consideramos comunes y cotidianos, puede resultar fatal. Muchas personas tienen por costumbre refregarse los ojos a la menor sensación de piquiña y esto trae consecuencias irreversibles, -pues este refregar, que muchas veces se hace con placer por la sensación que produce-, resulta altamente dañino para la visión misma, ya que ovala la córnea produciendo astigmatismo y en muchos casos queratocono, que es uno de los defectos más graves que afecta la visión y puede llevar a la perdida de la misma. Por esta razón, evite a toda costa refregarse los ojos.

Ambliopía u ojo perezoso: ¡culpables los padres!

Este trauma visual, después de producirse, es imposible de corregir. Se debe identificar en los niños antes de los 7 años para poderlo evitar. Por eso es indispensable que todo niño, sin excepción, a partir del primer año, tenga controles cada 6 meses con el optómetra. Que esto se haga, es un deber de los padres. Si se sigue este proceso, se evita que se presente la ambliopía o el llamado ojo perezoso. De presentarse, se puede corregir mediante la colocación de un parche en el ojo dominante para que el ojo pasivo en la visión se vea obligado a trabajar. Este proceso o terapia, se debe hacer guiado por el especialista, en este caso el optómetra, y en ningún momento por capricho de los padres.

Cada paciente es libre de escoger su médico e institución

El primer derecho universal de todo paciente, no solo es el de escoger el médico tratante para su caso, sino también la institución en que desee ser atendido, en todos los casos y por cualquier tipo de patología. Incluso en Colombia donde las llamadas EPS buscan acondicionar al paciente a su conveniencia y no a la comodidad y seguridad de él. Es por eso, que ante tanta oferta de salud, en los diversos medios publicitarios que existen, -incluso para el caso de cirugía refractiva-, usted debe escoger muy bien la institución que más confianza le brinde y que más tradición tenga, pues existen muchos profesionales y empresas trashumantes que solo se ubican en ciudades y países durante esos meses o épocas en que la demanda de sus servicios es muy sensible, La tecnología que ofrecen no siempre es la adecuada y la experiencia médica tampoco resulta ser la que anuncian. Por eso, antes de iniciar un tratamiento, infórmese bien sobre el profesional y la empresa que ha decidido escoger para realizarlo.

¿Cómo saber si su hijo sufre de mala visión?

Hay varios síntomas que le permiten saber si su hijo sufre de mala visión y resulta urgente llevarlo al especialista. A continuación le enumeramos los principales para que usted determine, con una de estos síntomas, la necesidad de recurrir al especialista.

  1. Pupila de color blanco o grisáceo
  2. Se acerca mucho al televisor, al computador o al libro que lee.
  3. Se frota uno o ambos ojos con frecuencia
  4. Cierra un ojo para leer o mirar televisión
  5. Posición inclinada de la cabeza para mirar de cerca
  6. Movimiento constante, rítmico y anormal de los ojos
  7. Bajo rendimiento escolar
  8. Entrecierra los parpados para ver mejor
  9. Molestias e intolerancia a ambientes iluminados
  10. Se golpea con objetos al caminar

¿La catarata se presenta solamente en personas de tercera edad?

No, existen casos, relativamente frecuentes, en que se presenta en personas de menos edad y muy excepcional en jóvenes. Y solamente la puede detectar el oftalmólogo, porque la catarata es una opacidad en el cristalino, y si esta opacidad se presenta en el borde externo del lente, la vista no sufre cambios y por lo tanto no es detectable por perdida de la visión. Pero si la opacidad está situada cerca del centro de la lente del ojo, generalmente interfiere con la visión y es detectada por el paciente. La catarata senil se puede presentar entre los 65 y los 70 años, pero igualmente pueden existir personas de 80, 90 años que nunca la hayan padecido. La catarata se corrige mediante la implantación de un lente intraocular. Esta cirugía es muy común y de bajos riesgos.

Glaucoma: no se cura, pero se detiene

El glaucoma  es una enfermedad silenciosa y peligrosa, y es la segunda culpable de ceguera en el mundo, después de la retinopatía. El glaucoma, es un enemigo silencioso de la visión. No dice nada, ni produce síntomas pero se manifiesta de repente; y lo hace cuando la diabetes presenta alteración en los vasos sanguíneos del ojo lo que provoca un daño en la retina. La única forma de evitarlo es asistiendo, al menos, dos veces por año donde el especialista para que nos mida la presión del ojo y de esta manera saber que no se sufre. La presión de un ojo siempre debe estar entre 10 y 20 milímetros de mercurio.

-El glaucoma se puede presentar por antecedentes familiares y es frecuente en miopes y diabéticos. Para evitarlo es bueno acudir a controles periódicos a partir de los 40 años. El problema está cuando una persona descubren perdida de la visión por efecto del mismo. Esto demuestra que el glaucoma está avanzado y puede ser

-El glaucoma, incluso, puede aparecer en niños recién nacidos y si no se detecta a tiempo el niño puede llegar perder la visión. Aunque ocurre en muy pocos casos es un aspecto que no se puede descuidar.

-Un golpe también puede producir glaucoma.

Con el glaucoma se convive sin problema, manteniendo un tratamiento permanente, sin interrupción, con medicamentos tópicos ( gotas) y vigilancia constante del especialista para mantener la presión del ojo dentro de los términos normales. En algunos casos se puede realizar cirugía para tratarlo, con resultados muy buenos pero esto no quiere decir que el problema haya quedado solucionado. A pesar de la cirugía y del éxito de la misma, se debe seguir en controles permanentes con el oftalmólogo.

En medicina no se puede exigir garantía pero si protocolos

Muchos pacientes en el momento de optar por un procedimiento quirúrgico, cualquiera que sea, suelen preguntar por la garantía con respecto al resultado. El término garantía, en medicina, está totalmente vetado, por decirlo de alguna manera, pues cada organismo es muy diferente de otro, y a pesar de unos resultados preestablecidos, -a partir de investigaciones de muchos años-, no todos reaccionan de la misma forma y por lo tanto los resultados negativos en un procedimiento quirúrgico no se pueden descartar.

Lo que si puede y debe exigirle el paciente, tanto al médico como a la institución, es la aplicación de los protocolos exigidos por la ciencia médica, y en esto, ninguno de los dos puede fallar porque serían los responsables directos del resultado adverso de un procedimiento.

Es por esta razón, que todas las instituciones y todos los profesionales médicos del mundo, hacen firmar del paciente, o de la persona más allegada a este -en caso de que él este impedido-, un consentimiento médico en el que se advierten los resultados adversos de la cirugía que se va a realizar, así como los beneficios y cuidados de la misma, pues el paciente, en gran medida, es responsable de su recuperación y debe comprometerse a seguir las indicaciones del profesional durante el proceso post-quirúrgico.

Cómo elegir tus gafas de sol

Las gafas de sol son un elemento indispensable para proteger tus ojos de las radiaciones ultravioleta. Más allá de los elementos estéticos, te damos las claves para escoger las que más se ajustan a tus necesidades.

Gafas de sol, protección indispensable frente al sol

Qué gusto da recibir los primeros rayos del sol del verano en la cara. Cuando las lluvias primaverales y los estornudos dejan paso a la claridad del estío salimos más a la calle a disfrutar del aire libre. Por supuesto que el sol nos proporciona salud tomado con moderación, pero conviene protegerse bien ante sus radiaciones. Para ello, no sólo debemos utilizar protector solar para la piel, nuestra mirada también es susceptible de ser dañada por las radiaciones ultravioleta (UVB), que pueden conducir a sufrir trastornos visuales como conjuntivitis, cataratas, queratitis (inflamación de la córnea), retinopatías (cualquier enfermedad no inflamatoria que afecte a la retina) e incluso lesiones cutáneas que pueden llegar a derivar en cáncer en la piel de los párpados.

Esta protección en forma de gafas de sol es especialmente necesaria para los niños menores de 16 años –cuyos ojos aún no están totalmente desarrollados–, los profesionales que trabajan al aire libre, los deportistas y las personadas operadas de cirugía ocular o que padezcan cataratas o deneración macular asociada a la edad (DMAE), así como retinosis pigmentaria o albinismo. Todos ellos deben evitar en todo momento exponerse a la luz solar sin la protección adecuada.

No escojas tus gafas de sol sólo por estética

Para escoger unas buenas gafas de sol conviene no mirar sólo las cuestiones estéticas, el precio, la marca… Si quieres tener garantías de pasar un verano sin problemas oculares, al menos los debidos a la radiación solar, deberás, en primer lugar, comprarlas en un establecimiento autorizado. Los mercadillos, vendedores ambulantes, gasolineras o esas gafas que encontramos a veces como reclamo para comprar una revista no son las más recomendables para tus ojos.

Estilo gafas de solJuan Carlos Martínez Moral, Presidente del Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas, advierte que “una de cada tres gafas de sol vendidas en España no supera los controles sanitarios necesarios, a pesar de que pueden dañar severamente la visión”. El uso de gafas de sol de mala calidad o que no dispongan de los filtros adecuados para evitar el paso de la radiación ultravioleta a los ojos, pueden provocar desde mareos o visión doble a conjuntivitis o dolores intensos de cabeza a fotofobias anormales (intolerancia y temor anormal a la luz).

Según advierten la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO), en los últimos años han aumentado patologías como las cataratas –factor desencadenante de cerca de 20 millones de casos de ceguera en el mundo cada año—, la conjuntivitis y la fotofobia (hipersensibilidad a la luz), producidas por la utilización de gafas de sol de baja calidad. Estas dolencias pueden estar asociadas a alteraciones graves en la córnea o en la retina que pueden ocasionar la aparición prematura de ciertas enfermedades oculares o incluso una progresiva pérdida de visión.

Adquirir tus nuevas gafas de sol en una óptica te asegurará de que las lentes hayan pasado todos los controles sanitarios necesarios y que cumplen todos los parámetros de seguridad y calidad. Además, allí podrás contar con el asesoramiento de un óptico-optometrista, que te ayudará a encontrar las gafas que más se ajusten a tus necesidades, actividades cotidianas y de ocio, sin olvidar tu estilo personal.

Tomado de webconsultas.com